Hoy, una nueva jornada en el Hospital Privado de Comunidad junto a mi abuela en su tratamiento contra el melanoma. Frente a la adversidad que supone una enfermedad tan complicada como este tipo de cáncer de piel y particularmente en su caso, en un estadío tan avanzado y con metástasis, el atravesarlo en una institución cómo los es el HPC supone un cierto alivio para el paciente y también para (en mi caso) el acompañante. Sentirse bien tratado y con un cuidado especial y profesional, es clave en estos casos y tanto ella como yo, en este periplo que le toca vivir, lo he notado siempre. Soy consciente de que su deterioro cognitivo (producto de un problema neurológico) hará que tan sólo unos instantes después de salir de aquí, ella se olvide de los pinchazos de siempre que se se han vuelto una rutina y demás. Las caras y los nombres del personal (enfermeras, secretarias, médicos/as) pasan al olvido para su mente.
Mostrando las entradas con la etiqueta José Arregin. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta José Arregin. Mostrar todas las entradas
UNA JORNADA DE HOSPITAL
Mariano José Romero Arregindiciembre 09, 2019Abuelos, Cáncer, Historias familiares, José Arregin, Noticias familiares, Verónica Himelsbach
No hay comentarios.
Hoy, una nueva jornada en el Hospital Privado de Comunidad junto a mi abuela en su tratamiento contra el melanoma. Frente a la adversidad que supone una enfermedad tan complicada como este tipo de cáncer de piel y particularmente en su caso, en un estadío tan avanzado y con metástasis, el atravesarlo en una institución cómo los es el HPC supone un cierto alivio para el paciente y también para (en mi caso) el acompañante. Sentirse bien tratado y con un cuidado especial y profesional, es clave en estos casos y tanto ella como yo, en este periplo que le toca vivir, lo he notado siempre. Soy consciente de que su deterioro cognitivo (producto de un problema neurológico) hará que tan sólo unos instantes después de salir de aquí, ella se olvide de los pinchazos de siempre que se se han vuelto una rutina y demás. Las caras y los nombres del personal (enfermeras, secretarias, médicos/as) pasan al olvido para su mente.


