
ESOS CONSEJEROS

MUCHÍSIMAS GRACIAS. THANKS... A LOT!
Хвала свима који су ме поздравили за рођендан.
Спасибо всем, кто поздравил меня с днем рождения
Danke an alle, die mich zu meinem Geburtstag begrüßt haben!
Well, I just wanted to take a few minutes (taking advantage of the fact that the rain that is currently falling in Mar del Plata does not allow me to work the land) to thank each message I received yesterday for my birthday. As people always say that my messages look like a meeting of the "Construction Union" of the tower of Babel, I decided to do this text in English. This is a language that, (in general terms) we all know, some more and others less.
Again, I want to thank everyone who took time out of their hectic lives and demanding schedules to send me a birthday greeting, a word of blessing, or just a meme with a funny image or video.
Let's continue walking the path of life with an eye on the goal.
¡A Dios sea la gloria, por los siglos de los siglos!
RECETAS: MUFFINS DE LEMON CURD
¿Qué necesitamos para la lemon curd?
3 limones (rayadura y jugo/zumo)
3 huevos
200 de azúcar
100 de manteca (mantequilla para algunos hispanohablantes)
225 gramos de harina (la más refinada posible). En Argentina sería "0000". Por lo general, se la reconoce como harina para pastelería o repostería.
75 gramos de manteca (mantequilla para algunos hispanohablantes)
Востани Сербије! - ¡Levántate Serbia!
DE TRAICIONES HABLAMOS
Alberto Fernández dijo tiempo atrás que Argentina sería la puerta de entrada de Rusia a América Latina. Hoy Argentina vota en contra de Rusia en el ámbito de la ONU y a pedido de los Estados Unidos.
En mi caso personal, agradezco el apoyo continuo de la Federación Rusa en la defensa continua de los intereses argentinos.Recuerden que nuestros gobernantes siempre han sido tibios y alguna vez también traicionamos a Perú.
Esto no tiene nada que ver con la defensa de los derechos humanos. Es solo una presión de los países occidentales para alinearnos a sus lamentables intereses
Lo de Serbia y Hungría es lamentable también. Ambos países fuertemente coercionados por los Estados Unidos y la Unión Europea.
40 AÑOS DE MALVINAS
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| Plazoleta Islas Malvinas en Comandante Luis Piedrabuena, Santa Cruz |
Este 2 de abril me encontré viajando desde Ushuaia a Mar del Plata en auto y recibí las 0 horas del día en Puerto San Julián, en la provincia de Santa Cruz. En este contexto, y desde esta hermosa ciudad, se hizo un tributo a los soldados argentinos y los veteranos que participaron en esta guerra y que lucharon con valentía y sacrificio por la soberanía de nuestro país.
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| Memorial Islas Malvinas en Puerto San Julián, Santa Cruz |
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| Memorial Islas Malvinas en Puerto San Julián, Santa Cruz |
UN INICIO DE TEMPORADA
Por suerte la jornada que terminó (y pareciera que será igual la que está comenzando), será con temperaturas veraniegas y cercanas a los 30 grados centígrados y hay que disfrutarlas porque el próximo fin de semana los pronósticos indican que el otoño se quiere hacer presente nuevamente entre los días de verano.
Me alegró ver tanta gente disfrutando de un rato en la playa. Hace tiempo que en la ciudad no se veía el movimiento que hay en estos días y esperamos que se mantenga así por lo que dura la temporada. ¡Queremos que Mar del Plata siga siendo el destino preferido de verano de todos los argentinos!
En unos días parto hacia Ushuaia para cambiar de aire por unos días y volver por lo menos con un cambio de pilas.
HASTA EL FINAL
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| Un café con mi abuela |
Siempre el escribir trae cierto alivio a mi vida... Hoy no es el caso. No encuentro ninguna forma de hacer catarsis, ni siquiera de aliviar un poquito el dolor que estoy sintiendo. Mi abuela era enormemente especial para mí. Alguien en la que me gustaba verme reflejado. Alguien que luchó hasta el final de su vida, sin haberse rendido nunca y sin siquiera, haber bajado la guardia un instante en toda su vida.
Realmente me cuesta horrores escribir esto y no tengo ni la más mínima gana de decir adiós. Dentro mío, guardo esa horrible sensación de que hay muchas cosas que no se hicieron de la manera más adecuada posible, para que sus últimos días fueran más lleno de paz y menos traumáticos de lo que fueron.
Mi abuela era una persona llena de vida y una de las mujeres más valientes que he conocido en mi vida y qué, seguramente conoceré. Ella nunca le tuvo miedo a las circunstancias que el destino puso en su camino.
A mis 18 años, mi abuela me abrió las puertas de su casa para que, viniendo de otra ciudad, yo pudiera estudiar. Pensándolo bien y en retrospectiva lo que yo pude haber hecho por ella no tiene punto de comparación con lo que ella hizo por mí. No me alcanzarían las palabras para poder agradecerle.
Con mi abuela no siempre coincidíamos, aunque incluso en esas diferencias, sean grandes o pequeñas, ella era la persona más agradable del mundo; Creo que ella nunca se quejó de mí con nadie, aunque a veces yo lo hubiera merecido con creces.
¡Mi abuela me banco siempre! Esa es toda la verdad. Esta vez las palabras no sobran, más bien me faltan. Tengo tantas preguntas y ninguna respuesta. Mis plegarias... NO han sido escuchadas, aunque no hay ninguna novedad en eso.
Solamente me queda la satisfacción de todos los momentos que compartimos juntos, como los de la foto que adjuntan a este texto y que está tomada después de una sesión de inmunoterapia cuando esperábamos esas horas para volver a casa. No es una foto elegida al azar sino más bien una pequeña muestra de tu fortaleza de querer sentarte a tomar un café conmigo después de una horrorosa jornada de espantosas prácticas médicas.
Te amo abuela y, como dije, en lo personal sé dentro de mi corazón que no hice lo suficiente. Aún recuerdo esa última palabra casi inentendible que me dijiste en ese último viaje en ambulancia. Gracias por dejarme secarte esa última lágrima.
Die Dinge im Leben sind oft unerklärlich. Das Schicksal spielt uns immer einen sehr tückischen Streich und im Laufe der Stunden, Tage und Jahre beginnen die Wunden zu heilen, aber ich möchte, dass du weißt, dass ich dich bis zu meinem letzten Atemzug weiterhin mit all meiner Kraft lieben werde.
UN RECUERDO EN ESTANCIA MOAT
LLEGÓ EL TATUAJE
Este es el trabajo de Crispin Vegas del estudio Familia Tattoo Crew que queda en Rivadavia 4253. En los enlaces están las cuentas de Instagram para que vean el trabajo que hacen. El flaco es un genio, ¿eh? Hace cada obra de arte en la piel que te deja loco.
Ahora estoy pensando en qué tatuaje hacerme a continuación.
TRES DESEOS PARA UN AÑO QUE NO SE PORTÓ BIEN
2021, te voy a decir algo que quizás no te esperabas: no te quiero. No te quiero ni un poquito. No me diste tregua, no me diste paz, no me diste ni siquiera la satisfacción de cumplir con las metas que me había propuesto allá por enero, cuando todavía tenía esa energía ingenua de quien cree que el calendario nuevo trae consigo una especie de reinicio cósmico. Spoiler: no lo trae.
Y sin embargo, acá estoy. Faltan apenas unas semanas para que este año se termine, y en vez de hacer un balance, que sería como revolver la basura para ver si hay algo que se puede reciclar, decidí hacer algo distinto. Una lista. Pero no de logros, ni de cosas que hice bien. Una lista de deseos. Tres, para ser exactos. Tres cosas que quiero hacer antes de que este año se termine. Tres gestos de rebeldía contra la inercia, contra el desencanto, contra el “ya fue”.
Deseo número uno: hacerme un tatuaje
Este deseo tiene historia. No es que se me ocurrió ahora, en un rapto de desesperación por cerrar el año con algo que se pueda contar. No. Este deseo viene de hace años. Años de mirar diseños, de imaginarme cómo quedaría, de pensar en qué parte del cuerpo, de qué tamaño, con qué estilo. Y también años de postergarlo. Porque sí, tengo miedo. Miedo al dolor, miedo a arrepentirme, miedo a que no me guste, miedo a que me juzguen, miedo a que me cambie algo que no sé si quiero que cambie.
Pero este año, en medio de todo lo que no pasó, decidí que algo tenía que pasar. Así que me anoté. Fui al estudio, hablé con la tatuadora, elegí el diseño, pagué la seña. Ya está. Este viernes me tatúo. Y no hay vuelta atrás.
¿Y qué me voy a tatuar? No lo voy a decir todavía. No por misterio, sino porque quiero que sea mío. Quiero que sea un gesto íntimo, un pacto conmigo mismo. No es una frase motivacional, ni una imagen que esté de moda. Es algo que me representa, que me acompaña, que me recuerda quién soy y qué quiero ser. Algo que me va a doler, sí, pero que también me va a marcar. Literalmente.
Y en ese sentido, el tatuaje es más que un dibujo en la piel. Es una declaración. Una forma de decir “yo estuve acá”. En este cuerpo, en este tiempo, en esta historia. Es como dejar una firma en el margen de la hoja, cuando el texto no salió como uno quería, pero igual lo quiere conservar.
Deseo número dos: aprender a programar
Este deseo también viene de lejos. De esa sensación de que el mundo se mueve a una velocidad que no puedo seguir, de que hay lenguajes que no entiendo, de que hay puertas que no sé cómo abrir. Y la programación, para mí, es una de esas puertas.
No quiero ser programador. No quiero trabajar en una empresa de software, ni hacer aplicaciones para vender. Quiero aprender a programar porque quiero entender. Quiero tener la capacidad de crear algo desde cero, de resolver problemas, de pensar de otra manera. Quiero cultivar el espíritu del aprendizaje, que es algo que se me fue apagando con los años, como una vela que se consume sin que uno se dé cuenta.
Ya me anoté en un curso. Tiene título oficial, lo cual me da cierta tranquilidad, como si eso lo hiciera más real. Pero lo que más me entusiasma es la idea de empezar algo nuevo. De sentarme frente a la computadora y no saber qué hacer, pero intentarlo igual. De equivocarme, de frustrarme, de volver a intentar. De aprender.
Y en ese proceso, quizás descubra algo más que un lenguaje de programación. Quizás descubra que todavía puedo entusiasmarme, que todavía puedo tener curiosidad, que todavía puedo crecer. Porque eso es lo que más me cuesta aceptar: que el crecimiento no es automático, que hay que buscarlo, que hay que provocarlo.
Deseo número tres: tener una cita
Este deseo es el más difícil. El más improbable. El más doloroso, también.
Porque no se trata solo de salir con alguien. Se trata de sentir que puedo conectar. Que puedo gustar. Que puedo ser visto. Que puedo ser querido.
Y eso, para mí, es un terreno complicado. Muy complicado.
La única vez que me animé a invitar a alguien, me plantaron. Y la persona que realmente me importa, la que me hace latir el corazón de una forma que no puedo explicar, nunca me dio bola. Siempre se mantuvo en ese lugar de “ser amigos”, que es como estar en la sala de espera de un amor que nunca llega.
Probé con las aplicaciones. Tinder, Bumble, Hinge, todas. Y nada. Solo conversaciones vacías, encuentros que no se concretan, perfiles que desaparecen. Una gran pérdida de tiempo, y de energía.
Y sin embargo, quiero intentarlo una vez más. Quiero tener una cita. Una verdadera cita. Con alguien que me mire a los ojos, que me escuche, que me haga reír. No tiene que terminar en sexo. No tiene que ser el inicio de una relación. Solo tiene que ser real.
Sé que es difícil. Sé que es improbable. Pero también sé que si no lo intento, me voy a arrepentir. Porque el deseo, cuando se reprime, se pudre. Y yo no quiero pudrirme.
¿Por qué hacer esta lista?
Podría haber hecho una lista de cosas que no logré. De fracasos. De decepciones. Y sería larga. Muy larga.
Pero decidí hacer esta lista porque quiero cambiar el foco. Quiero mirar hacia adelante. Quiero terminar el año con una actitud distinta. No optimista, porque no me sale. Pero sí activa. Sí rebelde. Sí esperanzada, aunque sea un poquito.
Estos tres deseos son mi forma de decirle al 2021 que no me ganó. Que me golpeó, sí. Que me hizo tambalear, sí. Pero que todavía estoy de pie. Todavía tengo ganas. Todavía tengo sueños.
Y eso, en este contexto, ya es mucho.
El tatuaje como ritual
Volviendo al primer deseo, quiero detenerme un poco más en lo que significa hacerse un tatuaje. Porque no es solo una cuestión estética. Es un ritual. Un acto simbólico. Una forma de apropiarse del cuerpo, de la historia, de la identidad.
En mi caso, el tatuaje que elegí tiene que ver con una etapa que quiero cerrar. Con una herida que quiero transformar. Con una idea que quiero llevar conmigo.
Y el hecho de que duela, que sangre, que requiera cuidado, me parece perfecto. Porque así son los procesos de cambio. No son limpios, ni rápidos, ni indoloros. Son intensos, son caóticos, son exigentes.
Pero también son necesarios.
Así que cuando me siente en la camilla, cuando escuche el zumbido de la máquina, cuando sienta la aguja perforar mi piel, voy a pensar en todo lo que viví este año. En todo lo que no fue. En todo lo que quiero que sea.
Y voy a dejar que ese dolor me marque. Que me recuerde que estoy vivo. Que estoy en movimiento. Que estoy buscando.
La programación como lenguaje del futuro
El segundo deseo, aprender a programar, tiene que ver con una necesidad de adaptación. De supervivencia, incluso.
Porque el mundo está cambiando. Y si uno no cambia con él, se queda afuera.
Pero más allá de eso, lo que me atrae de la programación es su lógica. Su estructura. Su capacidad de crear. De resolver. De construir.
Es como aprender a pensar de otra manera. A ordenar el caos. A traducir ideas en acciones.
Y eso, para alguien como yo, que vive en la nebulosa de las emociones, de las dudas, de los miedos, puede ser muy liberador.
Además, me gusta la idea de tener un proyecto. De tener algo que me motive. Que me desafíe. Que me saque de la rutina.
No sé si voy a ser bueno. No sé si me va a gustar. Pero quiero intentarlo. Quiero darme la oportunidad.
Porque si no lo hago ahora, ¿cuándo?
El amor como territorio inexplorado
Y el tercer deseo, tener una cita, es el más íntimo. El más vulnerable. El más humano.
Porque el amor, o al menos la posibilidad del amor, es algo que me cuesta mucho. Me da miedo. Me paraliza.
No sé cómo se hace. No sé cómo se empieza. No sé cómo se sostiene.
Pero sé que lo necesito. Que lo deseo. Que lo busco.
Y por eso, quiero dar ese paso. Quiero animarme. Quiero salir de mi zona de confort, que en realidad no es nada confortable.
Quiero mirar a alguien y sentir que hay una conexión. Que hay una chispa. Que hay una posibilidad.
No sé si va a pasar. No sé si va a funcionar. Pero quiero intentarlo.
Porque el deseo, cuando se convierte en acción, tiene poder. Tiene fuerza. Tiene magia.
LA MIELGA NEGRA
Mielga negra (Medicago lupulina). En algunos lugares es conocida también como alfalfa lupulina o carretón. Interesante para forraje. De muy fácil propagación (en Mar del Plata se encuentra asilvestrada), brinda grandes beneficios para fijar el nitrógeno en el suelo y dar cobertura. En mi experiencia personal, puedo decir que los insectos polinizadores aman su diminuta flor amarilla.
A continuación, te contaré todo lo que necesitás saber sobre esta especie.
La Mielga negra es una planta anual perteneciente a la familia de las leguminosas. Es originaria de Europa y Asia, pero actualmente se encuentra en todo el mundo gracias a su capacidad de adaptación a diferentes climas y suelos.
Una de las características más llamativas de la Mielga negra es su color. A diferencia de otras especies de Medicago, esta planta presenta una tonalidad oscura que le da su nombre común. Sus hojas también son características, ya que están divididas en tres foliolos ovalados con un borde dentado.
Además de su belleza, la Mielga negra tiene un papel importante en la agricultura. Se utiliza como cultivo de cobertura, es decir, se siembra en los campos después de la cosecha para proteger el suelo de la erosión y mejorar su fertilidad. También es una buena opción como alimento para el ganado, ya que es rica en proteínas y otros nutrientes.
Pero no solo eso, la Mielga negra también tiene propiedades medicinales. Sus hojas y flores se han utilizado tradicionalmente para tratar dolores de cabeza, dolores menstruales y problemas digestivos. También se cree que tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Otro aspecto interesante y que mencionaba al inicio de este post, es la relación que esta planta mantiene con los animales polinizadores, en especial con las abejas. La Mielga negra es una importante fuente de néctar y polen para estos insectos, lo que la convierte en una aliada importante para la polinización de otros cultivos.
Si estás interesado en tener Mielga negra en tu jardín, debes saber que es una planta muy fácil de cultivar (ya lo digo, en Mar del Plata suele cultivarse "sola"). Prefiere suelos bien drenados y un clima templado, pero puede crecer en una amplia variedad de condiciones. Se puede sembrar en primavera u otoño y tarda alrededor de 60 días en florecer.
Una vez que la Mielga negra florece, puedes disfrutar de sus hermosas flores amarillas en forma de racimo. Si la siembras como cultivo de cobertura, déjala en el campo después de la floración para que se convierta en abono verde. Si la cultivas en tu jardín, puedes disfrutar de sus flores y luego cortarla para utilizarla como alimento para el ganado o como abono.
En resumen, la Mielga negra es una planta muy versátil y beneficiosa para la agricultura y la salud. Es fácil de cultivar y su belleza la hace una adición interesante para cualquier jardín. Además, su relación con las abejas la convierte en una aliada importante para la polinización de otros cultivos.
¡Muy recomendable cultivarla y descubrir todas sus maravillas!


















