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¿PARAMOS O SEGUIMOS? BAJEMOS UN CAMBIO


En la sociedad actual, se nos exige constantemente que estemos activos, productivos y en constante movimiento. Las demandas del trabajo, la familia y la vida social a menudo nos obligan a estar en constante acción, dejando poco tiempo para reflexionar y meditar. Sin embargo, es importante recordar que, de vez en cuando, debemos bajar un cambio y detenernos para reflexionar sobre nuestro estilo de vida y cómo podemos hacer frente a las incertidumbres de la realidad.

En ocasiones, cuando la vida se vuelve demasiado agitada, nos damos cuenta de que estamos viviendo "en piloto automático". Nos levantamos temprano, corremos de un lugar a otro todo el día y finalmente caemos exhaustos en la cama. La falta de tiempo para reflexionar y meditar puede dejarnos desconectados de nuestras emociones y metas personales. Es fácil perder de vista lo que es realmente importante en la vida y centrarnos solo en nuestras obligaciones y tareas.

Es importante tomarse el tiempo para reflexionar y meditar sobre nuestra vida, especialmente cuando nos sentimos abrumados o estresados. La meditación y la reflexión pueden ayudarnos a encontrar la claridad que necesitamos para tomar decisiones más informadas y centrarnos en lo que realmente importa en la vida. Al hacer una pausa y mirar hacia adentro, podemos descubrir lo que nos hace felices, lo que nos impulsa y lo que queremos lograr.

El acto de bajar un cambio y reflexionar también nos ayuda a enfrentar las incertidumbres de la vida. El mundo puede ser un lugar aterrador e incierto, pero al reflexionar sobre nuestras experiencias y sentimientos, podemos encontrar formas de lidiar con lo desconocido. Al tomarnos el tiempo para reflexionar, podemos encontrar la fortaleza y la motivación para seguir adelante a pesar de las dificultades.

Otra razón por la que debemos bajar un cambio y reflexionar es para cambiar nuestro estilo de vida ajetreado. Soy esa persona que siente que se nos bombardea constantemente con mensajes que nos dicen que debemos estar ocupados todo el tiempo para ser productivos y exitosos. Sin embargo, esta mentalidad puede llevarnos a la fatiga y al agotamiento, lo que a su vez puede afectar nuestra salud mental y física.

Al bajar un cambio y reflexionar, podemos darnos cuenta de que nuestro estilo de vida actual no nos está haciendo felices. Podemos encontrar formas de simplificar nuestras vidas y reducir el estrés. Tal vez necesitemos dedicar más tiempo a nosotros mismos y a nuestras familias, o tal vez necesitemos renunciar a algunas responsabilidades que, poco a poco, nos va consumiendo.

La meditación y la reflexión también pueden ayudarnos a encontrar un propósito más profundo en la vida. A menudo, nos enfocamos tanto en nuestras tareas diarias que perdemos de vista nuestras metas a largo plazo. Al reflexionar sobre nuestras metas personales, podemos encontrar formas de trabajar hacia ellas y lograr la vida que realmente queremos.

Bajemos un cambio y reflexionemos de vez en cuando. La vida puede ser agitada y estresante, y a veces necesitamos un momento para detenernos y pensar en cómo queremos vivir. La meditación y la reflexión pueden ayudarnos a encontrar la claridad y la motivación necesarias para tomar decisiones informadas y enfrentar las incertidumbres de la vida. Además, la reflexión también nos ayuda a cambiar nuestro estilo de vida agitado y encontrar un propósito más profundo en la vida.

Para empezar a meditar y reflexionar, no necesitás ser un experto. Solo necesitás encontrar un lugar tranquilo y dedicarle unos minutos al día para sentarte y reflexionar. Podés empezar con solo unos minutos al día y aumentar el tiempo a medida que te sientas más cómodo.

También podés encontrar guías de meditación en línea o aplicaciones móviles que pueden ayudarte a empezar. Eso sí, tené en cuenta de no caer preso de técnicas de adoctrinamiento o de lavado de cerebro de movimientos religiosos o de pseudociencias. 

No hay una forma correcta o incorrecta de meditar o reflexionar, por lo que es importante encontrar lo que funciona mejor para ti. En mi caso, la favorita es escribiendo en un diario. Escribir tus pensamientos y sentimientos en papel puede ayudarte a encontrar la claridad y el enfoque que necesitás para tomar decisiones informadas y hacer cambios positivos en tu vida.

Es importante recordar que la meditación y la reflexión no son un lujo, sino una necesidad. Tomarse el tiempo para reflexionar y meditar pueden ayudarte a encontrar la paz interior, la claridad mental y la felicidad duradera que todos deseamos. Al hacer una pausa y reflexionar, podemos encontrar la motivación y la fuerza para superar los desafíos y dificultades que se presentan en la vida. También podemos encontrar una mayor comprensión de nosotros mismos y de los demás, lo que nos permite establecer relaciones más profundas y significativas.

Además, la meditación y la reflexión también tienen beneficios para la salud física y mental. La meditación ha sido asociada con una reducción del estrés, la ansiedad y la depresión, y puede mejorar la calidad del sueño. También puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar el sistema inmunológico.

En cuanto a la reflexión, nos permite procesar nuestras emociones y experiencias, lo que puede reducir el estrés y la ansiedad. También nos ayuda a establecer metas y objetivos personales, lo que nos permite vivir una vida más significativa y satisfactoria.

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FIN DE SEMANA LARGO EN CHAPADMALAL

Disfrutando el día desde temprano 🌞⛱

Muchas personas en Argentina están de feriado por el fin de semana largo de la iglesia latina y hoy, quiero tomarme un poquito de tiempo para hablarles de una de mis playas favoritas de mi amada ciudad de Mar del Plata y a la cual cada vez que tengo un poco de tiempo libre (además de dinero y formas de movilizarme jeje) me escapo para pasar el día y desconectar un poco de las realidades del día a día. En esta oportunidad, tanto los turistas que vinieron masivamente como yo, tuvimos la bendita suerte de tener cuatro días increíbles en los que seguramente la mayoría pudo disfrutar del sol, las buenas temperaturas (casi de verano) y el mar lejos del centro de la ciudad, desde la mañana del jueves hasta el anochecer del domingo. Y, cómo si esto fuera poco, por las noches todos pudieron disfrutar de una vista espectacular de la luna llena que en los barrios costeros del sur de la ciudad es un verdadero placer, ya que se reflejaba en el mar y creaba una atmósfera única.
Una de las playas del complejo Chapadmalal. Repleta de turistas 😜

UN POCO DE LA UT CHAPADMALAL  Y LA ZONA

Las playas de la UT Chapadmalal (nombre en araucano que significa "entre arroyos"), están ubicadas a unos 35 kilómetros al sur de Mar del Plata (dentro del Partido de General Pueyrredón). Este enorme complejo de hoteles y zonas recreativas está destinado primordialmente a desarrollar el turismo social en la Argentina (cuando yo estaba en el colegio primario vinimos con todo mi curso a pasar unos días allí) y que ha visto su esplendor en otras épocas, sigue siendo una de las zonas turísticas más importantes de la costa atlántica argentina. Actualmente, se encuentra bajo la jurisdicción del Ministerio de Turismo y Deporte de la Nación y en los barrios lindantes al complejo es posible encontrar una gran variedad de servicios para los turistas y también para los que somos de Mar del Plata.


¿DÓNDE QUEDA Y CÓMO LLEGAR?

Para llegar a Chapadmalal, lo mejor es tomar la Ruta 11 desde Mar del Plata y conducir hacia el sur durante unos 30 minutos aprox. (dependiendo del caudal de movimiento que haya sobre la ruta). También se puede llegar en transporte público, ya que hay dos líneas de colectivos que conectan la ciudad con Chapadmalal (Costa Azul y 511 ramal Las Brusquitas).

MI PRIMERA VEZ DE HUESPED EN CHAPADMALAL

Aunque ya conocía la zona desde hace algún tiempo (es la playa favorita de mi mamá), la primera vez (y en realidad única) que estuve hospedado en el complejo fue en el mes de octubre de 1999, y junto a toda la comitiva que nos acompañaba, nos alojamos en el Hotel N°9, uno de los pocos que se encuentra del otro lado de la margen de la ruta 11.

La verdad es que recuerdo muy bien aquellos días disfrutando en la playa, del sol y del mar con mis compañeros de colegio, aunque todavía no estábamos en verano. También tuvimos la oportunidad de participar en algunas (muy entre comillas) "competencias" deportivas con otros colegios del resto de Argentina, como el fútbol y el vóley. 

Además de las actividades deportivas, también disfrutamos de algunas fiestas nocturnas en el hotel. Onda boliche bailable, pero de bajo presupuesto 😂 aunque al fin y al cabo, nos divertimos muchísimo. Fue una experiencia inolvidable para todos. Salvo el último día que, en lo personal, fue una tortura porque me sentía pésimo de salud 😲 ¿Qué habré hecho? Solo Chapadmalal y yo sabemos lo que ocurrió



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VIRTUAL VERSUS PRESENCIAL

Mi minihuerta en sus comienzos

Lo virtual no puede superar lo presencial. Estoy hablando de que últimamente y con el paso de los años, la sociedad como "inteligencia" colectiva (de la que me permito dudar si es aplicable la atribución) cada vez más se vuelve más y más tecnófila hasta casi llegar a volverse totalmente dependiente de estos aparatitos modernos por dónde, por ejemplo, les estoy escribiendo ahora (si, se que es irónico)La gente perdió el contacto con la naturaleza. Por ejemplo en el mundo rural cuando antes era todo experimentación personal (con todos lo que de ello deriva), ahora es todo apps y ojo que no estoy en contra de ellas.
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AMIGOS


No tengo muchos amigos (de hecho nunca fui de tener muchos amigos). Mis verdaderos amigos, puedo contarlos con los dedos de una mano y tal vez, hasta me sobren algunos dedos. Igualmente ellos tienen que saber algo de mi y es que, cuando me necesiten, voy a estar al pie del cañón.

Y lo digo literalmente
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SIENTO BRONCA...


Siento bronca de ver cómo esta todo y de no poder hacer nada.
Siento bronca de ver a mis abuelos sólo sobrevivir y ya no tener fuerzas ni recursos para ayudarlos.
Siento bronca de cómo me mienten diciendo que me van a ayudar y no lo hacen.
Siento bronca de cómo toda la gente responsable se lava las manos o que me digan "Será lo que Dios quiera". Todavía no se a que se refieren.
Siento bronca de la justicia que tenía que defendernos (en especial a mis abuelos) y no lo hizo. ¡Hola "defensores" de la tercera edad!
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UN CUMPLEAÑOS...


Un cumpleaños diferente.

Hoy es mi cumpleaños (mi rođendan). He llegado a los 35 años de vida con la satisfacción de saber que estoy haciendo las cosas bien a pesar de todas las circunstancias que este 2020 nos ha traído a todos. Creo que lo más importante es que por primera vez, siento que mi entorno se ha filtrado tanto que ha servido para quedarme solamente con la gente que me gusta. Tardé mucho tiempo en darme cuenta y en empezar a ver el vaso medio lleno en todas las cosas. Esto es posiblemente lo único rescatable que le saco a un año marcado por la cuarentena del coronavirus que nos tiene a todos... ¡Bastante podrido! Y como nos ha cambiado la vida a todos. En estos instantes escribo mientras espero que mi abuela termine su tratamiento del día de hoy en quimioterapia del Hospital Privado de Comunidad. Antes podía acompañarla pero ahora ya no, y lo entiendo ¡Debemos cuidarnos entre todos! (Aunque a veces pienso que todo está tan focalizado en el coronavirus que se dejan de lado tantas cosas)
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FEMINAZI... UN TÉRMINO A DESTERRAR


Corría 1992 cuando Rush Limbaugh un locutor y ultra conservador republicano (¿Cuándo no?) de los Estados Unidos, puso en boca de todos sus oyentes este particular y la vez, ridículo término. Según el mismo Limbaugh en su libro "The Way Things Ought to Be" (las cosas como deben ser) señala que el autor original no fue él, sino Thomas Hazlett, un profesor universitario el que usó por primera vez esta fatídico neologismo como es el de feminazi, para ampliar el léxico de incoherencias de la humanidad.
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SÍ YO TUVIERA SUPERPODERES...

Sí yo tuviera superpoderes, me gustaría volver el tiempo atrás y no cometer los mismos errores o ¿Tal vez si? Dicen que somos las sumas de esas experiencias vividas para bien o para mal y a pesar de que no todo en la vida me ha salido bien, he sido un afortunado en muchos sentidos y aun pretendo seguir siéndolo a futuro. Hoy en día, con la libertad de la que hablaba en un artículo anterior, siento que puedo ser yo y por eso lo pongo de ejemplo como una de las más grandes razones para dejar atrás todo lo que nos hace mal y nos trae sentimientos de culpa ¿Vieron que las religiones siempre funcionan generando culpas en las personas? Igual ya no voy a entrar en esos pantanosos terrenos donde más de alguna vez me enterré. A veces pienso que la vida es como esos videojuegos de combate donde las armas generan un daño transitorio y el personaje principal se recupera casi por arte de magia, para volver al ruedo en busca de más enemigos... y más golpes.


La imagen anterior me muestra disfrutando de una hermosa jornada en cercanías a la Estancia Harberton en Tierra del Fuego ¡Cuánto extraño salir! Esos eran verdaderos momentos que marcaron mi vida. En los tiempos donde se podía viajar y uno no estaba confinado por una enfermedad que siendo honesto, me genera más dudas que certezas. Muchos en esta cuarentena se han puesto ultra reflexivos sobre las cosas realmente importantes de la vida y para mi, esto lo es. Viajar es una de las pocas cosas que, si me dieran la oportunidad de hacer un "tirar y dar de nuevo" de estos casi 35 años de vida que tengo, volvería a elegir junto a un pequeño grupo de personas (Si, sobre todos vos) que ha marcado mi vida para bien. En contraposición, desearía con todas mis fuerzas quitarme las tontas autopresiones de ser casi una persona perfecta a los ojos de los demás.

UN NUEVO MES, UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Hoy empieza julio, mes de mi cumpleaños, donde reina el frío intenso en estas latitudes y donde el humo de las salamandras mal colocadas (como las de mi casa) te deja los pulmones como adicto fumador. Срање, diría en serbio pero eso por supuesto, no necesitan repetirlo. No quiero ser mala influencia para nadie.
Pareciera ser que, como hasta el día de hoy, seguiremos en cuarentena hasta vaya a saber uno cuando. En el mientras tanto, nos vamos poniendo objetivos de crecimiento personal en lo intelectual (no en lo físico por favor). ¡No hay que crecer en forma horizontal! 😂
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ME GUSTA LA GENTE...


Existía (más bien EXISTE) una canción que tiempo atrás se había puesto de moda y aun la recuerdo con mucho cariño. Llevaba el título "Con la gente que me gusta" y se había popularizado en mi época de adolescente, gracias al grupo español "A dos velas" sin olvidar por supuesto también, la hermosa e inconfundible interpretación de la voz original de este tema, Isabel Pantoja.
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ES EL MOMENTO DE SER YO


Hoy quiero compartir con ustedes un momento importante de mi vida en el que estoy en proceso de liberarme de todas las cargas que durante tantos años me han afectado física y emocionalmente. Quiero empezar pidiendo perdón a toda la gente que creyó algo de mí que no era, especialmente a aquellos que se sintieron ofendidos por mis palabras del pasado.

Para empezar, debo decir que soy un típico argentino que creció en una comunidad de "tradición cristiana", aunque de eso, sólo tenía el nombre. Como es común en nuestra sociedad, dícese lo que no es, pero actúa en contramano a los valores contraídos. La gran mayoría de los cristianos que he conocido son del famoso palo del "haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago" y así también me sentía yo.

Durante mucho tiempo, viví engañado e inmerso en un mundo de fantasías y falsas creencias, llegando a usar a Dios casi como un amuleto contra la mala suerte. Pero hoy quiero ser completamente honesto, no solo con los demás, sino principalmente con mi dañado "yo". Nunca pude ser realmente yo y enterarse eso, a los casi 35 años, es hasta vergonzoso.

Por eso, me encuentro en un proceso de hacer catarsis con mi ser interior y liberarme de todas las cargas que durante tantos años me han afectado física y emocionalmente. A pesar de todo, me siento mejor ¡Mucho mejor! Y hoy ya siento que voy rompiendo completamente las cadenas del control mental que ejercen las sectas y varias confesiones religiosas (aunque ellos no acepten este término) en las que he transitado a lo largo de mi vida. ¡El camino de la liberación ha comenzado!

Hoy, me doy cuenta de que no se puede complacer a todo el mundo y que un poco de egoísmo y amor por uno mismo no tiene nada de malo ¡Esto también es una cuestión de dignidad y auto respeto! Dejé que mi vida fuera marcada por las mentiras propias y ajenas. Por fábulas que no tienen ni pie ni cabeza y por historias que no son las mías. Me había convertido en un miserable hipócrita que busca agradar a otros a cambio de mi felicidad.

Me llevó mucho tiempo (demasiado) darme cuenta de esto y de que, para ser feliz, uno debe ser auténtico consigo mismo. Hoy, me siento como alguien que acaba de salir del clóset. ¿Por qué se dice salir del clóset? ¿Qué acaso se compara a las personas con otras preferencias sexuales con zapatos? O más bien es porque el rechazo sigue siendo tan grande que las personas callan por años lo que realmente sienten.

Debo admitir que el camino hacia la liberación ha sido difícil y lleno de obstáculos. En ocasiones he sentido miedo, soledad y una sensación de pérdida al dejar atrás las falsas creencias y fantasías que me han acompañado durante tanto tiempo. Pero también he descubierto una sensación de paz y alivio al liberarme de las cargas que me han afectado física y emocionalmente.

He aprendido que no hay nada de malo en cuestionar nuestras creencias y en buscar respuestas que nos satisfagan de manera personal. No todos tenemos que creer en lo mismo, y eso no nos hace mejores o peores que los demás. Cada uno de nosotros tiene el derecho de buscar nuestra propia verdad y de vivir de acuerdo con nuestros valores y principios.

También he descubierto que es importante rodearnos de personas que nos apoyen y nos acepten tal como somos. He encontrado a personas maravillosas que me han brindado su amor y su amistad incondicional, y que me han ayudado a superar los momentos difíciles.

Sé que aún tengo un largo camino por recorrer en mi proceso de liberación y de auto-descubrimiento. Pero estoy dispuesto a seguir adelante con valentía y determinación, y a enfrentar cualquier obstáculo que se presente en mi camino. Estoy dispuesto a aceptar mis errores del pasado y a aprender de ellos, para así poder construir un futuro más positivo y libre de cargas.

Siento la necesidad de abrir mi corazón y enfrentar una realidad que me ha acosado durante mucho tiempo. Reconozco que soy un pecador, tal vez el peor de todos. A lo largo de mi vida, he cometido numerosos errores y he caído en trampas de las cuales soy completamente consciente de su naturaleza pecaminosa.

Lo más perturbador es que muchas veces he cerrado voluntariamente mis sentidos hacia Dios, sabiendo perfectamente que lo que hacía estaba mal. He ignorado Su voz, he desobedecido Sus mandamientos y he actuado en contra de Su voluntad. Aunque sabía que estaba alejándome de lo que es correcto y justo, persistí en mis caminos equivocados, negándome a escuchar las advertencias divinas.

En la profundidad de mi ser, reconozco que no hay nada bueno en mí. Cada parte de mi ser está manchada por la influencia del pecado. Mi naturaleza carnal me lleva a buscar la satisfacción de mis propios deseos egoístas y a olvidar las necesidades de los demás. He lastimado a personas, he sido insensible a su dolor y he actuado en contra de los principios morales más básicos.

No puedo siquiera afirmar, como el apóstol Pablo, que soy un siervo inútil. En realidad, me encuentro en un estado aún más desalentador. He traicionado los principios que sé que son justos, he violado mi conciencia y he vivido en rebelión contra Dios. No merezco Su gracia ni Su misericordia. Por el contrario, merezco la muerte, el castigo justo por mis acciones.

En este momento, me enfrento a la realidad de mi propia depravación y me doy cuenta de lo lejos que estoy de la santidad de Dios. Siento un profundo pesar por el dolor que he causado y por la separación que he creado entre Dios y yo. Reconozco que no hay nada que pueda hacer para ganarme Su favor o merecer Su perdón.

Sin embargo, a pesar de todo esto, en medio de mi desesperanza y mi pecaminosidad, todavía hay una chispa de esperanza. Aunque no puedo hacer nada por mí mismo, sé que Dios es un Dios de amor y de perdón. Aunque me siento indigno, puedo acercarme a Él con humildad y arrepentimiento, confiando en Su gracia y en Su capacidad para transformar incluso al peor de los pecadores.

Hoy he abierto mi corazón y he reconocido mi pecado sin reservas. Me enfrento a la realidad de mi propia naturaleza pecaminosa y la gravedad de mis acciones. Pero también me aferro a la esperanza de que, a través de la misericordia de Dios, puedo encontrar perdón y restauración.

Mañana es un nuevo día, una oportunidad para buscar la reconciliación con Dios y permitir que Su amor transforme mi vida. Seguiré luchando contra mi naturaleza pecaminosa, pero confío en que, con la ayuda de Dios, puedo encontrar redención y vivir una vida que honre Su nombre.

Mariano J. Romero Arregin
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ME HE DADO CUENTA

Voy recibiendo la iluminación

Me he dado cuenta de algo en estos últimos tiempos. Algo que, aunque sabía en el fondo de mi ser, me costaba aceptar. Y este tiempo de cuarentena me lo ha confirmado. ¡Soy un tarado! Y no un tarado cualquiera, no, de los buenos, de los que tienen talento natural para hacer estupideces a diestra y siniestra. No es que sea un tarado temporal, como aquellos que tienen un día malo y hacen alguna tontería. Yo voy más allá del tiempo, y parece que nada ni nadie puede evitar que mi taradez salga a relucir. No sé si es el encierro en las cuatro paredes de esta casa o qué, pero me siento cada vez más imbécil.

Este aislamiento social nos tiene a muchos de los pelos, y es que estar encerrado en casa durante tanto tiempo sin poder hacer nada es un auténtico desafío. Ya es una cuestión de salud pública que las autoridades vean la forma de darnos algo de la libertad que nos han cercenado desde el comienzo de la pandemia en Argentina. Pero bueno, no quiero hablar de política ni de la pandemia. Quiero hablar de mí y de mi taradez. Me doy cuenta de que siempre he sido un poco torpe en la vida, y que esta cuarentena ha sacado a la luz mi verdadera naturaleza. Soy de esas personas que siempre están dispuestas a ayudar a los demás, pero que descuidan su propio bienestar. Y eso, queridos amigos, es de tarados.

Mi abuela, que sufre de un deterioro cognitivo en crecimiento y un cáncer, hoy me gritaba desde la cama (me cuesta horrores hacerla levantar) que a veces era un tonto, y hoy más que nunca, creo que tiene toda la razón. Siempre fui una persona que antepuso el bienestar del otro sobre el personal y va a sonar raro y hasta un tanto antipático, pero creo que en la vida a veces hay que ser un poco egoísta y no entrar tanto en esa concepción de la familia que nos venden. Ni que hablar de los religiosos del haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago. A mí no ser algo más egoísta me ha resultado en un frustrante presente. Es hora de que cambie eso. Es hora de que empiece a cuidar un poco más de mí, de mis intereses y de mis necesidades. Porque si yo no me cuido, ¿quién lo va a hacer? Y no es que tenga que ser un egoísta absoluto, pero sí que tengo que aprender a ponerme en primer lugar de vez en cuando.

Me he dado cuenta de que a veces soy un poco torpe en la vida. Que me cuesta hacer algunas cosas, que no siempre tengo las mejores ideas y que, en general, me falta un poco de inteligencia emocional. Pero eso no significa que no pueda mejorar. Y es que, si hay algo que he aprendido en esta cuarentena, es que siempre hay margen para mejorar.

No sé si soy el único que se siente así, pero creo que la cuarentena ha sacado lo peor de nosotros mismos. Y es que, cuando estamos encerrados en casa, sin poder salir, sin poder ver a nuestros seres queridos, sin poder hacer nada, nuestra mente se vuelve loca.

Por otro lado, también me he dado cuenta de que esta cuarentena me ha hecho reflexionar sobre mi vida y las cosas que quiero cambiar en ella. He estado leyendo y aprendiendo mucho sobre temas como el crecimiento personal, la productividad y el bienestar emocional, y estoy empezando a implementar algunos cambios en mi rutina diaria.

Una de las cosas más importantes que he aprendido es que necesito cuidar mi salud mental. En el pasado, he lidiado con problemas de ansiedad y depresión, y he aprendido que necesito tomar medidas activas para cuidar mi bienestar emocional. 

Nada, solo quería descargarme un poquito. Sabiendo que no somos los mejores, pero tampoco los peores. Algo más merecemos los tarados y yo ahora me voy a tomar unos tragos de un destilado que fabriqué de forma casera con frambuesas ¿Qué tal está? Pues la verdad no sé, así que sí vuelvo a escribir, es porque estoy vivo y el experimento salió bien. Por las dudas, me despido de todos.

Mariano J. Romero Arregin
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ESCRIBIR...


Escribir es mi vida, mi fuente de alegría, y no lo hago para que otros me lean. Nunca fue mi único objetivo. Septiembre comenzó en Mar del Plata con lluvias intensas y el frío del invierno en plena primavera se hace sentir.

El sonido del agua golpeando el techo, la salamandra encendida (aunque en estos barrios del sur de la ciudad, por más turísticos que sean, las prometidas obras brillan por su ausencia, pero ese es otro tema), y el amor (o en mi caso, el desamor) son fuentes naturales de inspiración para aquellos que se entregan al arte de escribir con alma y vida. Y así, yo también lo intento.

Soy plenamente consciente de que estoy lejos de ser un gran escritor y de que si tuviera que vivir de esto, estaría en graves aprietos. Por eso, con el paso de los años, he aprendido que escribir, aunque sean simples palabras, es mi ancla, mi total desconexión de un mundo que a veces hiere.

He descubierto que escribir me hace bien y me ayuda a superar cosas que, de otra manera, guardaría en mi interior, despedazándome poco a poco. En cada palabra escrita encuentro liberación y consuelo, como si las letras tuvieran el poder de sanar las heridas invisibles.

La lluvia golpeando el cristal de la ventana me envuelve en un ambiente melancólico y reflexivo, dándome espacio para explorar mis pensamientos más profundos. Cada gota que cae parece susurrar historias que anhelan ser contadas, y yo, como escritor, siento la responsabilidad de darles vida.

A lo largo de mi trayecto en el mundo de la escritura, he aprendido que no se trata solo de talento, sino también de perseverancia y dedicación. Escribir requiere disciplina y compromiso, incluso en los días en que la inspiración parece esquiva. Es en esos momentos en los que debo recordar por qué amo escribir y cómo me hace sentir.

Las palabras son como pinceles que dan vida a un lienzo en blanco. Puedo pintar paisajes exuberantes, retratar personajes inolvidables o plasmar mis propios pensamientos y emociones. Cada vez que tomo la pluma o me siento frente al teclado, me sumerjo en un mundo propio, donde las posibilidades son infinitas y el poder de crear es ilimitado.

A través de la escritura, puedo expresar lo inexplicable, dar voz a mis anhelos y temores más profundos. Las palabras se convierten en mi refugio, donde puedo ser auténtico y vulnerable. A veces, encuentro consuelo en mis propias letras, como si al escribir sobre mis experiencias y emociones, las estuviera liberando y dejando ir.

Escribir también me conecta con otros escritores y lectores de todo el mundo. Compartir mis palabras y leer las creaciones de otros es un viaje enriquecedor. Me maravilla la forma en que las palabras pueden trascender fronteras y culturas, uniendo a las personas a través de historias compartidas.

No importa si mis escritos llegan a una gran audiencia o si solo unos pocos los leen. Lo importante es que escribir me permite ser fiel a mí mismo, expresar mis pensamientos y emociones, y conectarme con aquellos que puedan encontrar resonancia en mis palabras.

A lo largo de mi trayectoria como "escritor", he descubierto que cada palabra que plasmo en el papel tiene un poder transformador. Puedo crear mundos enteros, dar vida a personajes imaginarios y explorar temas profundos y universales. A través de la escritura, puedo escapar de la realidad y adentrarme en un universo propio, donde las posibilidades son infinitas.

Escribir me brinda la libertad de ser creativo, de explorar diferentes estilos y géneros literarios. Puedo experimentar con la poesía, la prosa, el ensayo o la ficción, descubriendo nuevas formas de expresión. Cada palabra, cada frase, es una oportunidad para transmitir una idea, despertar emociones y dejar una huella en el lector.

No siempre es fácil. Hay momentos de bloqueo creativo, de dudas e inseguridades. Pero es en esos momentos de desafío donde encuentro la oportunidad de crecer como escritor. Cada obstáculo es una invitación a superarme, a buscar nuevas perspectivas y a encontrar la inspiración en lugares inesperados.

Escribir no solo me permite explorar mi mundo interior, sino también comprender y apreciar mejor el mundo que me rodea. A través de la observación y la investigación, puedo dar voz a problemáticas sociales, compartir mis reflexiones sobre la vida y la sociedad, y contribuir a generar conciencia y cambio.

Es a través de la escritura que puedo transmitir mis valores, mis ideales y mis sueños. Puedo abordar temas como la justicia social, la igualdad, el amor, la esperanza y la resiliencia. Cada palabra se convierte en un acto de resistencia, en una forma de alzar la voz y hacerme escuchar en un mundo lleno de ruido y distracciones.

Escribir también es un proceso de autodescubrimiento. A medida que exploras tus propias palabras, te adentras en los rincones más profundos de tu ser. Te enfrentas a tus miedos, a tus contradicciones, a tus alegrías y tristezas. Escribir se convierte en un viaje de autoexploración, en el cual te conoces mejor y te conectas con tu esencia más auténtica.

Así que, en este rincón de mi hogar, con el sonido de la lluvia de fondo y el calor de la salamandra, me entrego a mi pasión por la escritura. No importa si mis palabras alcanzan a muchas personas o si solo resuenan en unos pocos corazones. Lo que importa es que escribir es mi manera de darle sentido a mi existencia, de encontrar consuelo y de compartir un pedacito de mí con el mundo.

Escribir es una forma de vida, un arte que me alimenta y me impulsa a seguir adelante. A través de las palabras, puedo construir puentes, derribar barreras y explorar nuevas dimensiones. Es un regalo que me he dado a mí mismo, una herramienta que me acompaña en cada etapa de mi vida.

¿Cuál es mi consejo para todos?

Si alguna vez te sientes perdido, confundido o abrumado, te invito a que descubras el poder de la escritura. Permítete explorar tus propias palabras, sin importar si eres un escritor experimentado o si apenas estás comenzando. El acto de escribir es liberador y terapéutico, te permite dar voz a tus pensamientos y emociones, y te brinda la oportunidad de encontrar claridad y paz en medio del caos.

No te preocupes por la perfección, por cumplir con expectativas o por obtener reconocimiento. Escribe por el simple placer de hacerlo, por la satisfacción de expresarte y por el impacto que tus palabras pueden tener en ti y en otros. Permítete ser auténtico, vulnerable y valiente en cada párrafo que escribas.

Encuentra tu propio espacio para escribir, ya sea en un rincón acogedor de tu hogar, en un café tranquilo o en medio de la naturaleza. Inspírate en los pequeños detalles de la vida cotidiana, en los momentos de alegría y tristeza, en las experiencias que te han transformado. No temas explorar diferentes géneros, estilos y formas de escritura. Deja que tu creatividad fluya sin límites ni restricciones.

Recuerda que escribir es un viaje personal. A través de las palabras, puedes descubrir más sobre ti mismo, conectarte con los demás y dejar una huella perdurable en el mundo. No subestimes el poder de tu voz y la influencia que puedes tener a través de tus escritos.

Así que, sin importar si escribes para ti mismo, para un pequeño grupo de lectores o para el mundo entero, no dejes de hacerlo. Cultiva esta pasión, haz de la escritura un hábito en tu vida y permítete explorar todas las maravillas que este arte tiene para ofrecerte.

Escribir es más que juntar letras y formar palabras. Es un acto de valentía, de autenticidad y de conexión. Es el medio a través del cual puedes dar vida a tus pensamientos, emociones y experiencias. No subestimes el poder que tienes en tus manos cada vez que tomas una pluma o te sientas frente a un teclado.

Así que, querido lector, te invito a que te sumerjas en el maravilloso mundo de la escritura. Permítete explorar, crecer y descubrir nuevas dimensiones de ti mismo. No hay límites ni barreras en este viaje creativo. Solo tú tienes la llave para abrir la puerta y comenzar a escribir tu propia historia.

¡Adelante, deja que las palabras fluyan y que tu voz resuene en cada página que escribas!


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ESA MALDITA CONFIANZA


No sé si por mi forma de ser, o vaya a saber qué motivo ridículo, siempre fui una persona que, naturalmente, creía en la bondad intrínseca de las personas. Lastimosamente, este utópico idealismo humanista me ha traído más de algún dolor de cabeza. Lisa y llanamente me han jodido tantas veces que ya creo que el problema definitivamente soy yo. Mis últimas dos acciones cómo "persona que confía en otras personas" tienen que ser la alarma para que las neuronas de mi cerebro empiecen de una buena vez a hacer algo de sinapsis y comprender que en este mundo también hay gente muy miserable y despreciable. Yo parece ser que atraigo a estos tipos de personajes, y es que alguna vez me piropearon diciendo que soy como un "ser de luz" y aunque esto suene como un halago, para mí es que realmente atraigo a los peores bichos. ¿Alguna vez se fijaron cómo hay cierto tipo de insectos enamorados de la luz que emanan las lámparas? (Solo por mentalidad científica esto se llama fototaxis positiva)

El hecho de creer en la bondad de las personas no es malo, pero confiar ciegamente en todo el mundo es una locura. En mi caso, la confianza me ha costado muy caro. He sido víctima de estafas y de personas que solo buscan aprovecharse de mí. Esto me lleva a cuestionar mi propia personalidad. ¿Por qué sigo confiando en la gente? ¿Por qué no puedo ver las señales de peligro antes de que sea demasiado tarde?

En el último grupo de personas que formaban uno de los principales círculos de amistad que rodeaban mi vida, todos ellos menos una, terminaron estafándome de alguna u otra manera y no solo eso, sino que una de esas personas también se encargó de estafar y robar a mis abuelos. Yo me pregunto y repregunto ¿Cómo es posible caer tan bajo? Les voy a agregar una curiosidad para condimentar esta historia: TODOS ellos eran "hermanitos" de una iglesia evangélica marplatense que tuve la lamentable desgracia de conocer y en donde intentaron adoctrinarme, pero eso, es otro tema. Los que ellos llaman pecadores del mundo son en realidad los que nunca me han traicionado.

No estoy diciendo que todas las personas que asisten a iglesias o grupos religiosos sean malas personas. Pero, en mi experiencia, he conocido a personas que utilizan la religión para engañar y estafar a los demás. Es como si su fe les diera la excusa perfecta para justificar sus acciones terribles.

Ahora, estoy en el punto en el que me siento un poco tonto por haber confiado en estas personas. Me duele pensar que fui tan ingenuo al pensar que todo el mundo es bueno. Pero, al mismo tiempo, no quiero convertirme en una persona desconfiada y cínica. No quiero que estas personas terribles me quiten mi capacidad de confiar en los demás.

¡No todas las personas son iguales! 

Sí, lo admito, hay personas despreciables en el mundo, pero también hay personas maravillosas que valen la pena y, al final del día, creo que lo que realmente importa es aprender a ser más selectivo en cuanto a las personas con las que nos relacionamos. Sé que suena un poco cínico y desconfiado, pero creo que es necesario proteger nuestra integridad emocional y evitar ser lastimados innecesariamente, ya que no todo el mundo merece nuestra confianza y que no siempre podemos confiar en la bondad intrínseca de las personas.

No creo que debamos renunciar por completo a la confianza en los demás. Creo que es importante encontrar un equilibrio y aprender a confiar en aquellos que realmente se han ganado nuestra confianza a lo largo del tiempo y han demostrado ser personas confiables y honestas. En otras palabras, no debemos ser tan ingenuos como para confiar en cualquiera que se nos cruce en el camino, pero tampoco debemos ser tan desconfiados que nos impida conectarnos con las personas en un nivel más profundo.

La confianza es una de las cosas más valiosas que podemos tener en la vida, pero también es algo que debemos otorgar con prudencia y sabiduría. Aprender a confiar en los demás es un proceso que lleva tiempo y requiere de una gran cantidad de experiencia y discernimiento. En lo personal, creo que es algo que vale la pena perseguir, ya que la conexión humana y la intimidad emocional son cosas que nos hacen verdaderamente felices y nos ayudan a vivir una vida plena y satisfactoria.

La vida está llena de altibajos y desafíos, y la confianza en sí misma no es suficiente para navegar a través de ellos. Debemos ser inteligentes y sensibles en nuestra forma de relacionarnos con los demás, y siempre estar alertas ante la posibilidad de ser lastimados. Si podemos encontrar el equilibrio adecuado, creo que la confianza nos traerá más alegría y felicidad de lo que jamás podríamos imaginar.

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EL TEST DE NOLAN ¿DÓNDE ESTOY PARADO?


Aprovechando que en Argentina se acercan las elecciones y navegando (y curioseando) por este gigantesco mundo que es la Internet, encontré un interesante sitio (http://www.testpolitico.com/)

Según la Wikipedia, El gráfico de Nolan es un diagrama político creado en 1969 por el político estadounidense David Nolan. El gráfico define las posiciones políticas humanas respecto a dos vectores de coordenadas, la opinión económica y la opinión personal, para producir un tipo de sistema cartesiano de las ideologías políticas.

El gráfico de Nolan expande el análisis de las opiniones políticas más allá del espectro político tradicional que mide la política a lo largo de un eje unidimensional izquierda-derecha para convertirlo en un gráfico de dos dimensiones: grado de libertad económica y grado de libertad personal. Según Nolan, el progresismo aboga solo por la libertad personal, mientras que el conservadurismo solo defiende la libertad económica. Su visión se basa en el supuesto de que ambas libertades pueden tener lugar al mismo tiempo, sin puntos de conflicto, y que el liberalismo las defiende y enaltece en simultáneo.

Mis resultados:
  • Debe prohibirse la realización de apologías de ideologías extremas.
  • La Iglesia debe autofinanciarse, y estar en igualdad de condiciones con cualquier otra asociación. El Estado debe permanecer laico.
  • El Servicio Militar debería ser voluntario en caso de existir ejército, y de ser así, su naturaleza debería limitarse a sus funciones más esenciales de defensa.
  • Las leyes no deben entrometerse en las relaciones sexuales entre adultos que consientan, en ningún caso.
  • El uso de algunas de las drogas prohibidas actualmente debería ser legal, aunque debería controlarse su distribución.
  • Las leyes y el poder judicial deben establecer en qué casos se puede anteponer el uso de medidas preventivas de seguridad a ciertos derechos individuales y en qué casos no.
  • Cualquier tipo de imposición o beneficio basado en criterios de sexo, raza o grupo social, viola el principio de igualdad ante la ley, y no debe ser impuesto por el Estado.
  • El Estado debe regular la inmigración para permitir que los inmigrantes necesarios vengan de un modo legal.
  • El Estado debe proteger y/o promover la cultura y el idioma que son propios de su nación.
  • Hay que promover las energías limpias mediante incentivos a aquellos que contaminen menos y cargas a los que contaminan más.
  • El Estado debe limitar la entrada de productos de otros países para favorecer a los productores nacionales.
  • Los impuestos no deberían subir. Deben ser los justos y necesarios para sufragar los gastos del Estado.
  • Las pensiones de jubilación deben ser gestionadas por el Estado con un sistema público de contribuciones obligatorias (Seguridad Social).
  • El Estado debe gestionar la ayuda y asistencia adecuada a los necesitados, independientemente de que las instituciones privadas de caridad puedan complementarla voluntariamente.
  • Los sectores profesionales tienen que estar regulados por las leyes. El ejercicio de las profesiones cualificadas debe requerir de las oportunas licencias y permisos otorgadas en cada caso por el órgano competente del Estado.
  • Los sindicatos deben regirse por las normas aplicables a cualquier otra asociación, y no recibir financiación pública o atribuírseles funciones especiales.
  • El Estado debe garantizar el acceso universal a la sanidad mediante centros con algún tipo de financiación pública, sean gestionados o no por el Estado.
  • El Banco Central tiene una función esencial regulando la economía, por lo que debe ser independiente y supervisar a los bancos comerciales.
  • Se deben corregir algunas ventajas competitivas de las Grandes Superfies, regulando ciertas materias como sus horarios y días de apertura, o el descuento máximo que pueden aplicar.
  • La legislación sobre contratos laborales debe siempre mantener una protección especial al trabajador, protegiéndole frente al despido y el empleo precario.

¿Y vos? ¿Dónde estás parado?
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34 AÑOS

Hoy es mi cumpleaños, llegué ya a los 34 años. Se que tengo mucho por delante. Todavía hay cosas que no cumplí, tareas que yo mismo me asigné y que por algún u otro motivo han quedado algo estancadas. 

En Tolhuin hoy hay un poquito de brillo de sol, cosa muy rara en estos días donde la lluvia y el lavado de hielo de las calles es cosa común. Me pregunto qué ha sucedido con el mantenimiento de las calles pero algo intuyo y me imagino que lo que creo, es el común denominador en todos los tolhuinenses. El intendente actual perdió las elecciones (como se suponía tenía que ser) y se tiró a hacer la plancha por ahí porque por la ciudad no se lo ve ni a él ni a ninguno de todos los que operaro en estos años dentro del municipio local. Allá ellos, porque hoy es mi cumpleaños y lo voy a festejar como pueda aunque me duela muchísimo el tobillo por desgarrarme al caer en el hielo de la esquina de Ernesto Krund y Policía Fueguina.

¿Podrá la doctora de la foto atenderme de urgencia? ¡Eso sí que sería un buen regalo de cumpleaños!
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LAS ISLAS MALVINAS SON ARGENTINAS

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ESTE SOY YO

Mariano Romero Arregin

¡Hola! Mi nombre es Mariano — Un hombre común y corriente escribiendo sobra la vida. Soy primeramente CRISTIANO. En lo profesional, soy productor agrícola, promotor agroecológico en un cultivar de frutas finas, fermentista y cuando tengo algo de tiempo (y dinero especialmente) un viajero amateur. Además, aquí estoy compartiendo mis historias familiares, mi amor por la vida en los cultivos, la naturaleza, la tecnología y el ocio en general.

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